Feliz

Por si fuera poco, no puedo alejarme, sin antes agradecerle al artista, Ahmed ALOZADE, por regalarme aquellas dos encantadoras imágenes gatunas, procedentes de su blog, llamado paintdigi y por haber sido la feliz ganadora, de una de sus magníficas obras, llamada “Le Detroit”, dedicada de su puño y letra.

Mon 26e_Le detroit_Zoe Ruiz

Gracias a todos, por tanto cariño. Los extrañaré…

Anuncios

Esto no es un relato

PF_Gatito_listo_12062016014837854

Ad portas de mi “voy, viajo y vuelvo”, les contaré algunos remotos y escabrosos detalles de mi infancia. Bueno, en realidad, mi infancia nada tiene de escabrosa, pues admito que acabo de emplear ese término, para acaparar cierto grado de atención, pero sí, tiene mucho de remota, pues es evidente, que transcurrió hace bastantes años. Recuerdo que era una niña pelirroja, preguntona y argumentativa, amante de los animales y que me gustaba coleccionar frascos de perfume y piedras de colores, leer cuentos, dibujar, escuchar música, pintarme los labios y beber té, endulzado con terrones de azúcar. Posteriormente, como es natural, crecí y me transformé en la persona que ustedes conocen y ahora, la gran diferencia, es que en lugar de leer cuentos, los escribo, porque la niña que acabo de describir, siempre la llevaré conmigo.

 

Un final y un comienzo

Historias Furtivas

http://www.copyrighted.com/copyrights/view/fewp-carg-ngpk-8eqnPicsArt_06-02-09.38.36

No me pregunten cómo, pero estoy atrapado en un  laberinto de espejos. Trato de imponer mis pensamientos lógicos para no caer en la locura, pero no logro conseguirlo y paso los días recorriéndolo, en una incesante búsqueda para hallar una salida, pero en cada vuelta o giro que doy, en lugar de una puerta, me encuentro con mi propia imagen repetida mil veces. Qué absurdo; reconozco que hubo instantes en los que disfruté contemplando mi reflejo, pero ahora éste me intimida. A veces no sé si él es la persona y yo el reflejo, o si él es la víctima y yo el victimario, entrelazados de forma indisoluble por un amargo castigo impuesto por el destino. Quién sabe, tal vez mi vida siempre fue así y mis recuerdos sean solo un sueño, uno que yo no elegí, pero que acepté soñar, ya ahora mi laberinto, cuyos espejos parecían hechos…

Ver la entrada original 330 palabras más

Voy, viajo y vuelvo

Como pronto viajaré, junto a mi familia, para tomar vacaciones, estaré ausente de wordpress durante un tiempo. Extrañaré mi blog, porque lo siento como mi segundo hogar y los extrañaré a ustedes, porque he llegado a sentirlos como mi segunda familia.

Antes de irme, quiero agradecerles a todos los que leyeron mis relatos y mis tonterías varias y publicar los premios que algunos de ustedes me otorgaron.

IMG_20160821_031801

Ani, de Modelo para armar y Silvia, de Silvianart, me hicieron llegar 2 Infinity Dreams Awards.

Ana Isabel, de Versos en su piel, me ototgó un premio Tags.

Un ecléctico, me premió con una linda copa, de oro virtual.

El Desgranante, Ana Isabel, de Versos en su piel y Silvia de Salafrancablog, llenaron mi estantería con 3 Blogger Recognition Award.

Y finalmente, Cat actitude y Silvianart, me otorgaron 2 lindos y verdes (verde es mi color favorito), Versatile Blogger Award.

De corazón, les doy infinitas gracias y considérense todos premiados de mi parte. Sin ustedes, historiasfurtivas, no hubiese vivido.

Y aunque puede sonar cliché: NO DEJEN NUNCA DE SOÑAR.

Photo_1471378983656-1

 

 

 

El hombre redundantemente inepto y la pareja perfecta

img_20160820_175033.jpg

La incógnita que debía resolver era si Steve y Olga, realmente, a pesar de su belleza, su juventud y sus gustos afines, estaban hechos el uno para el otro. Para despejar y aclarar las dudas de un posible timo, opté por situarme en la directriz correcta, recapitulando los hechos desde un comienzo. Para partir, técnicamente, ambos se habían conocido a través de Instagram y Steve, hombre caucásico, de facciones finas, ojos marrones y mirada soñadora, que gustaba cambiar el color de su cabello, pues en algunas fotografías se le veía con el cabello rubio, largo y liso, capciosamente vestido de blanco y montando un caballo, también blanco, en contraste con sus otras fotos, donde lucía la tez bronceada y el cabello color castaño oscuro, tempestuosamente revuelto por el viento, armonizaba con el estilo de Olga, una mujer de tipo también caucásico, alta y curvilínea, bello semblante, cabello negro y frondoso, cuyas fotos, tal vez, solo tal vez, eran un poco o excesivamente provocativas, con respecto a las de Steve. Sin embargo, después de recordar mis añejas aventuras pasionales, concluí que, a quién le importaba, el amor es no vidente por antonomasia y nada había de criminal entre la relación amorosa de Olga y Steve. A fin de cuentas, si ambos sublimaban sus sentimientos, dedicándose versos de amor que parecían ser escritos por arcángeles y querubines alados, era gracias al poder de sus sentimientos, tan emotivamente comparables a los de Calixto y Melibea, Romeo y Julieta o Abelardo y Eloísa y nadie tenía ningún derecho a entrometerse. No obstante, me parecía sumamente extraño que, a pesar de su mutua y abnegada veneración, algo insólita, lo reconozco, ellos nunca concertaran ningún tipo de encuentro y más extraño aún, era que Steve fuese idéntico al actor Orlando Bloom y Olga, a la actriz Monica Bellucci y muchísimo más extraño, incluso descabellado, era que Steve era una mujer de 35 años, llamada Ana y que Olga, era un hombre de 50 años, llamado Juan. Deduzco que debido a estos indecorosos e ínfimos detalles, ellos evitaban verse frente a frente y preferían saciar sus ímpetus amorosos por medio de poemas, todos producto de su inconmesurable agonía y para cerrar el caso, dada mi condición de detective privado, al que alguien, no recuerdo quién, solapadamente, me contratara para investigar las correrías de la pareja, instado por la curiosidad de mi profesionalismo y para no dejar ningún cabo suelto, resueltamente, busqué por Google: “Yo no nací sino para quereros; mi alma os ha cortado a su medida; por hábito del alma misma os quiero”. Atónito y, absolutamente, escandalizado, descubrí que ese verso formaba parte de un afamado soneto, escrito por un sujeto que se hacía llamar Garcilaso de la Vega. Finalmente, ya despejada la primera incógnita, el caso había tomado un giro inesperado y me hallaba ante la interrogante más díficil de mi carrera, ¿cómo y por qué los versos de Olga y Steve habían sido, sospechosamente, plagiados por un impostor de Neruda?

Circo Vintage

img_20160817_194115.jpg

Bienvenido muchacho, tengo entendido que eres nuestro nuevo trapecista; si necesitas saber cómo es el ajetreo diario de un artista circense, quién mejor que yo, el famoso payaso de la sonrisa fosforescente, para contártelo. Acompáñame: para ahorrarnos tiempo, te lo diré mientras me maquillo y si deseas tomar apuntes, escucharme o fingir que haces una o ambas cosas, pierde cuidado, hagas lo que hagas, me importa un comino, comprenderás que dentro de este gran circo todos somos nuestro propio circo, y que por más que intente olvidarme de mí, para no recordarme ni extrañarme nunca, no lo conseguiré, pues aunque corriera kilómetros para esconderme, de todas formas mi circo siempre me encontraría, ¿no lo crees? Con respecto a mi repertorio, éste es tan variado, que podría decirse que cargo con el circo entero sobre mis espaldas, pues abarco una extensa gama de divertidísimos papeles. No te sorprendas, eso del payaso triste es solo una historieta operática sentimentaloide, mírame, soy feliz haciendo lo que hago y si en ocasiones estoy desmotivado, dejo que mi intrínseca e innata ridiculez fluyan y, opción A sobreactúo u opción B me siento sobre un tablón para que el público me lance pasteles en el rostro, con el tierno propósito de obtener un peluche, si logran sumergirme dentro de un barril lleno de agua fría. Es muy gracioso, ellos no tienen ni la menor idea que son tan payasos como yo y me uno a sus risas, premiándolos con venias, chanzas y globos de múltiples colores. Es más, incluso aprendí a tocar el banyo y a bailar tap para ampliar mi rutina, y estoy encantado. Quién lo diría, siempre pensé que actuaría en un gran teatro y representaría a Hamlet; en cambio, soy un payaso vintage que forma parte de un circo ambulante y representa payasadas, pero como dicen en las tablas, la commedia è finita, palabras que para mí significan que esta imbecilidad tendrá algún día un final. Muchacho, eso es todo, me alegra que te hayas unido a nuestro espectáculo; ahora es turno de hacer mi aparición y de lucir mi afamada sonrisa fosforescente, que entre nos, esta hecha con el mismo concreto que usé para construir mi vida, uno de primera calidad, resistente al agua, al moho, a las manchas, a las lágrimas, al fracaso, al miedo, al dolor, a todo, resistente a todo, no como el del trapecista a quien reemplazarás, que a la primera grieta se desmoronó, al igual que él y su maldito equilibrio. Ahora, vengan esos cinco, mañana te presentaré a la mujer barbuda y al tragafuegos y te enseñaré cómo debes retorcer un globo inflado por ti mismo, para luego darle forma de perro o de flor.

Una vez el payaso “vintage”, apodado así por su edad, abandonara el camarín, rumbo hacia la gigantesca carpa, el joven trapecista hizo amago de huir para nunca más volver, pero se detuvo al recordar que no era posible escapar de su propio circo. Cabizbajo, tomó uno de los lápices de tinta fosforescente del payaso y, a falta de papel, anotó en la palma de su mano: acá, la fragilidad no tiene cabida.

Mi querida Ana Romero, me hizo partícipe del reto de las frases, a través de su blog Versos en su piel. Yo acepté encantada, pero como tiendo a saltarme las reglas, escribiré un pequeño pasaje de la novela La elegancia del Erizo, de Muriel Barberry.

“Tiene la elegancia del erizo: por fuera está cubierta de púas, una verdadera fortaleza, pero intuyo que, por dentro, tiene el mismo refinamiento sencillo de los erizos, que son animalitos falsamente indolentes, tremendamente solitarios y terriblemente elegantes”.

1471308491727.jpg

Nomino a Gloria, Junior, Un ecléctico, a continuar con el reto de las frases en sus respectivos blogs. Si tienen alguna duda, pueden consultarle a Ana, estoy segura que ella los guiará estupendamente.